OCHO POEMAS DE DESAMOR Y UNA CANCIÓN ESPERANZADA
DOCE ESTRELLAS
Como un firmamento
sin estrellas,
así parezco
sin tu presencia.
Cada Año Nuevo
tomaré doce estrellas
como si uvas fueran,
hasta que el cielo
se quede vacío,
como me quedo yo
brindando con el rojo vino
de mi corazón
por lo que antes hubiera
entre los dos,
cuando las estrellas
aún daban calor
sobre la tierra
y no desamor...
Así me siento yo,
Como un firmamento
sin fulgor,
porque a ti no te tengo.
VIVIR SIN TI
Vivir
sin ti...
¿Cómo podría
sin tu alegría?
Que me duele
el alma
de quererte,
mi amada,
y no te das cuenta
de cómo me dejas.
Vivir
sin ti
no es vivir,
es morir,
de roto mi corazón
por no tener tu amor.
DECÍRETELO NO PUEDO
Sí, aunque
sería
mi mayor gozo
mirar tus ojos
mientras te digo
“no dudes,
mi vida,
de que te quiero;
tu eres mi cielo,
sin ti no vivo...”
Decírtelo, no puedo.
me fallan las palabras,
la boca se me seca,
mis ojos se humedecen
si pienso en que te quiero.
Lo sabes, ¿o hace falta
que te haga una promesa
para que lo recuerdes?
Inventaré palabras
para acercarme a ti,
pero nadie sabrá
que te estaré diciendo
con los tonos de mi alma
lo que me haces sentir,
la musicalidad
que haya en mi tu reflejo.
Sólo tu notarás
la tensión in crescendo
conque estaré tocando
esas notas tonales,
y sólo tu sabrás
qué te estaré diciendo
con todos los vocablos
que ante ti pronunciare;
y si cierras los ojos
por un solo momento
y te dejas llevar
sintiendo los compases,
de la zozobra al gozo,
feliz me llevarás
compartiendo este baile...
Pero es solo un sueño:
Nunca cogeré tu mano
ni besaré tu cara,
paseando por el parque
mientras que los destellos
de la luna en el lago
llenan la noche clara
con tu melena al aire.
Sí, aunque
sería
mi mayor gozo
que tu, tesoro,
cual yo te quiero,
me amases,
mi vida,
es imposible...
Que me olvides
es cuanto espero.
QUE SEAS FELIZ
Sí,
quiero que seas feliz,
que por lo menos
uno de los dos
pueda serlo.
No lo voy a ser yo,
porque lo que siento
en mi corazón
no me dejará serlo
sin ti.
TU MENTIRA
¡Ay, que me decías
“cariño”
y que me querías,
y que ese trato
solo a mí me lo dabas;
pero luego resultó
que a todos por igual tratabas!
¡Ay, que tan solo querías,
cariño,
ser mi amiga,
que enamorado
solo yo estaba;
tan ciego de amor
que tu mentira no notaba!
TU RECUERDO
Sí,
puedes creerlo,
alguna vez
tu recuerdo
arrancaré
de mi pecho.
Sí,
aunque no sé
cuánto tiempo
lo llevaré
como un fuego
sobre mi piel.
ALGÚN DÍA
Algún día,
no sé cuándo,
algún día,
cuando crea
que ya nada
temer deba,
será noche cerrada...
Algún día,
cuando mi corazón
crea haber rescatado
del desamor
y no esté encogido,
como tú lo dejabas
al decirme “cariño”
con tus huecas palabras;
ese día
robaré
la alegría
que lleve una mujer
en su fresca sonrisa.
Sí, un día
querré besar unos labios
bajo una luz sombría...
Para creerme, amor,
que a ti te estaré besando.
JUSTO ENTONCES
Pero entonces,
cuando sea
negra noche
sin estrellas
y quiera alzar mi copa
por última vez
brindando por una mujer,
esa noche,
cuando vaya
-¡justo entonces!-
a nombrarla
pronunciando su nombre,
me equivocaré...
Mi boca
dirá el tuyo otra vez.
UNA PROMESA ESPERANZADA
1
Poquito a poco,
como los buenos
toreros
citan al toro,
te iré explicando,
poquito a poco,
cómo te estoy amando,
e irás sabiendo,
poquito a poco,
que eres un sueño
maravilloso
y mi tesoro,
cada momento
y cada instante,
nunca dejo
de amarte.
2
Algo muy grande
y tan hermoso
que ya más no puedo amarte,
habrá siempre entre nosotros.
Aunque me quieras
mientras yo te amo,
no por eso es más pequeña
mi desdicha de no amarnos.
Si es amistad,
díselo a quien tú quieras;
si es algo más,
lo callaré hasta que muera.
Pero lo que entre nosotros
sigue existiendo,
lo iremos, poquito a poco,
tras la muerte, reviviendo.
3
Una promesa
nos hemos hecho
y ante quien quieras
yo la sostengo,
porque de hacerla,
no me arrepiento.
4
Llegará el día
en que me vaya,
cuando esta vida
pierda su gracia
y me requiera
la atenta muerte.
Cuando así sea
y el mundo deje,
no iré vacío,
sin equipaje,
pues tu sentido,
que es lo más grande
que sentir puedo,
lo llevaré
en mi recuerdo:
tú eres, mujer.
Cuando regrese
y otra vez viva,
cuando al fin llegue
para cumplirla,
ese sentido,
ese recuerdo
que es tuyo y mío,
por siempre nuestro,
vendrá en mi ayuda
para indicarme,
sin que haya duda,
enamorarme
de quién habré,
y podré verte,
a tí, mujer,
en mi inconsciente
y al contemplarte,
reconocerte
y otra vez amarte.
5
Una promesa
para otra vida
dejamos hecha
y con la firma
de nuestras palabras
como rúbrica de tal intención:
cualquier día, en cualquier calle o plaza
será, nos encontraremos, amor,
y con una mirada,
no más, lo sabremos,
que, por fin, enamorarnos podremos.
6
En otra vida,
pero no en esta,
en otra vida
esa promesa
unirá nuestras vidas,
si tú quieres como lo quiero yo,
porque te quiero tanto,
tanto, tanto,
que ni siquiera los rayos del sol
tan lejos llegan
como mi amor.
7
Para que nuestro amor posible sea,
ahora, en esta vida,
sin que nadie lo sepa,
plantaremos la futura semilla.
no serán necesarios
ni gestos ni palabras
para que siempre sepas que te amo,
no importa la distancia,
porque lo que yo siento
llenándome de amor
no tiene más límites que tu cuerpo
ni más hermosura que tu candor.
8
Sin que nadie lo sepa...
Tan sólo tú sabrás
que te estaré amando la vida entera
y que quiero lograr
que igual que yo tú sientas.
Esperaré paciente
que los años se lleven esta vida
y en otra conocerte:
dispuesta a enamorarte,
como yo, libre el corazón tendrías.
todo cuanto pueda ser, para lograrte,
yo te lo entregaría
9
Pero mientras tanto...
¡Ay, amor,
mientras tanto
el dolor
al rojo vivo
de esta soledad
en que sobrevivo,
me acompañará!
Porque seguiré haciendo
igual que antes hacía
y te amaré, mi cielo,
como antes te quería;
pero lo haré en silencio
y nadie sabrá, vida,
cómo me voy muriendo.

