A KENDY
CÓMO TE HACES QUERER
Cómo te haces querer,
que , aunque yo no quiera,
queriéndote me encuentro.
Será tu forma de ser
o ese sabor que dejas
inundando los vientos;
la verdad, yo no lo sé.
Pero no me interesa
saber por qué te quiero.
Quiero que seas muy feliz
y tengas lo que quieras.
Dentro de mi corazón,
esa flor que hay en ti
florece en primavera
bajo los rayos del sol,
¿qué más te puedo pedir,
mi hermosa panameña,
si está brotando el amor?
¿CÓMO PUEDO?
Decirte -¿cómo puedo?-
cuánto te estoy queriendo,
que no hay noche ni día
que no llenes mi vida
de un cálido deseo
y de frescas sonrisas.
Decirte -¿cómo puedo?-
Cuánto te echo de menos;
no responden mis manos
ni a un extraño abrazo
que me acerque a otro cuerpo,
porque solo a ti te amo.
Decirte -¿cómo puedo?-
cuánto te estoy queriendo,
cómo te echo de menos,
porque de ti, mi vida,
soy un loco enamorado.
KA
¿Cómo he podido pasear
junto a la orilla del mar
durante tanto tiempo
sin detenerme a escuchar
ese dulce susurrar
que tiene olor a besos?
Las olas susurraban
Entre las verdes algas
cada noche,
la luna te cantaba,
en la mar reflejada,
por tu nombre:
“...Ka,
porque así se ha de llamar
quien se lleve tu amor,
Ka,
llena de vitalidad,
la reina de tu ilusión...”
¿Cómo he podido pasear
junto a la orilla del mar
sin escuchar tu nombre
en el dulce susurrar
de las olas del mar,
diciéndome cada noche,
cómo se llamaría
la que me quitaría la razón,
cómo deletrearía
las señas que tendría
quien me robe el corazón?
Ka,
las olas susurraban
llamando a mi corazón,
Ka,
la lluvia me cantaba
nublando mi razón
¿cómo he podido pasear
junto a la orilla del mar,
Ka,
Sin detenerme a escuchar
Ese dulce susurrar,
Ka,
rebelando tu inicial
en las espumas del mar,
tu fuerza y vitalidad?
EL PESO DE UN BESO
¿Sabrías tú decirme cuánto pesa
un beso?
Si no es de tus labios,
aún menos que la nube más ligera;
ni un breve momento
de rapto.
Pero si es tu boca la que me besa,
no hay tiempo
capaz de abarcarlo,
ni medidas que suficientes sean
para en un deseo
dejarlo.
KENDY
El amor que me alimenta
baja de las estrellas
y mi cuerpo moldea
con lo que me haces sentir.
Nada puedo ser sin ti,
porque tú me haces vivir,
reina eres de mis sueños,
vergel de mis deseos
y rosal de mis besos,
panameña adorada,
mi hermosa Kendy amada,
centro de mi esperanza
con lo que me haces sentir.
Nada puedo ser sin ti,
porque tú me haces vivir.
Reina eres de mis sueños,
vergel en mi desierto
y rosal de mi aliento,
el brillo de tus ojos
siempre me sabe a poco,
sin ti pierdo mi gozo;
el sabor de tus labios
siempre se queda amargo,
apenas si me aparto.
Nada como tú tengo,
Reina eres de mis sueños,
espinas en mi pecho,
panameña adorada,
mi hermosa Kendy amada,
centro de mi esperanza
con lo que me haces sentir.
Nada puedo ser sin ti,
porque tú me haces vivir.
Mi vida tiene el color
que tú le das con tu amor,
porque eres toda mi ilusión,
panameña adorada,
mi hermosa Kendy amada,
alegría de mi alma,
qué puedo ser yo sin ti,
panameña adorada,
lo eres todo para mí,
mi hermosa Kendy amada.
YO QUISIERA
Yo quisiera
que me besases,
aunque solo fuera una vez;
si pudiera,
amor, soñarte
como se sueña a una mujer,
qué feliz sería
llevando tu aroma
palpitando sobre mi piel,
porque sentiría
cómo me enamoras,
aunque no te pueda tener.
Yo quisiera
poder besarte,
aunque solo fuera una vez;
si pudiera,
sueño, amarte,
ese ideal podría perder,
porque no tendría
la dulce frescura
que se desprende de tu piel,
¡qué infeliz sería
en tanta locura,
de soñarte más no poder!
Cómo te haces querer,
que , aunque yo no quiera,
queriéndote me encuentro.
Será tu forma de ser
o ese sabor que dejas
inundando los vientos;
la verdad, yo no lo sé.
Pero no me interesa
saber por qué te quiero.
Quiero que seas muy feliz
y tengas lo que quieras.
Dentro de mi corazón,
esa flor que hay en ti
florece en primavera
bajo los rayos del sol,
¿qué más te puedo pedir,
mi hermosa panameña,
si está brotando el amor?
¿CÓMO PUEDO?
Decirte -¿cómo puedo?-
cuánto te estoy queriendo,
que no hay noche ni día
que no llenes mi vida
de un cálido deseo
y de frescas sonrisas.
Decirte -¿cómo puedo?-
Cuánto te echo de menos;
no responden mis manos
ni a un extraño abrazo
que me acerque a otro cuerpo,
porque solo a ti te amo.
Decirte -¿cómo puedo?-
cuánto te estoy queriendo,
cómo te echo de menos,
porque de ti, mi vida,
soy un loco enamorado.
KA
¿Cómo he podido pasear
junto a la orilla del mar
durante tanto tiempo
sin detenerme a escuchar
ese dulce susurrar
que tiene olor a besos?
Las olas susurraban
Entre las verdes algas
cada noche,
la luna te cantaba,
en la mar reflejada,
por tu nombre:
“...Ka,
porque así se ha de llamar
quien se lleve tu amor,
Ka,
llena de vitalidad,
la reina de tu ilusión...”
¿Cómo he podido pasear
junto a la orilla del mar
sin escuchar tu nombre
en el dulce susurrar
de las olas del mar,
diciéndome cada noche,
cómo se llamaría
la que me quitaría la razón,
cómo deletrearía
las señas que tendría
quien me robe el corazón?
Ka,
las olas susurraban
llamando a mi corazón,
Ka,
la lluvia me cantaba
nublando mi razón
¿cómo he podido pasear
junto a la orilla del mar,
Ka,
Sin detenerme a escuchar
Ese dulce susurrar,
Ka,
rebelando tu inicial
en las espumas del mar,
tu fuerza y vitalidad?
EL PESO DE UN BESO
¿Sabrías tú decirme cuánto pesa
un beso?
Si no es de tus labios,
aún menos que la nube más ligera;
ni un breve momento
de rapto.
Pero si es tu boca la que me besa,
no hay tiempo
capaz de abarcarlo,
ni medidas que suficientes sean
para en un deseo
dejarlo.
KENDY
El amor que me alimenta
baja de las estrellas
y mi cuerpo moldea
con lo que me haces sentir.
Nada puedo ser sin ti,
porque tú me haces vivir,
reina eres de mis sueños,
vergel de mis deseos
y rosal de mis besos,
panameña adorada,
mi hermosa Kendy amada,
centro de mi esperanza
con lo que me haces sentir.
Nada puedo ser sin ti,
porque tú me haces vivir.
Reina eres de mis sueños,
vergel en mi desierto
y rosal de mi aliento,
el brillo de tus ojos
siempre me sabe a poco,
sin ti pierdo mi gozo;
el sabor de tus labios
siempre se queda amargo,
apenas si me aparto.
Nada como tú tengo,
Reina eres de mis sueños,
espinas en mi pecho,
panameña adorada,
mi hermosa Kendy amada,
centro de mi esperanza
con lo que me haces sentir.
Nada puedo ser sin ti,
porque tú me haces vivir.
Mi vida tiene el color
que tú le das con tu amor,
porque eres toda mi ilusión,
panameña adorada,
mi hermosa Kendy amada,
alegría de mi alma,
qué puedo ser yo sin ti,
panameña adorada,
lo eres todo para mí,
mi hermosa Kendy amada.
YO QUISIERA
Yo quisiera
que me besases,
aunque solo fuera una vez;
si pudiera,
amor, soñarte
como se sueña a una mujer,
qué feliz sería
llevando tu aroma
palpitando sobre mi piel,
porque sentiría
cómo me enamoras,
aunque no te pueda tener.
Yo quisiera
poder besarte,
aunque solo fuera una vez;
si pudiera,
sueño, amarte,
ese ideal podría perder,
porque no tendría
la dulce frescura
que se desprende de tu piel,
¡qué infeliz sería
en tanta locura,
de soñarte más no poder!

